Abría la puerta de mi habitación y allí estaba siempre ella, mirándome con sus insolentes ojos saltones, testigo mudo de todas mis pequeñas-grandes tragedias infantiles. "Tu tortuga ha muerto, Gen", "Suspenderás las matemáticas, Gen", "Que fea estás con ese nuevo corte de pelo, Gen"- leía en su impasible rostro, el cual denotaba a la vez cierto regocijo con el mal ajeno. Un año por Carnaval me disfracé de dama antigua, aunque no tan antigua como ella, y me puse una pamela azul. Nada más regresar a casa, mi estómago decidió que aquella mezcla imposible de sandwiches y dulces variados que nos habían servido en la escuela era demasiado para él y sin previo aviso... ¡Lo puse todo perdido y lo que es peor, delante de la odiosa señora del cuadro! "¡Qué vergüenza, Gen!","¡Qué ya tienes seis años, Gen!", "Te está bien empleado por querer hacerte pasar por una dama distinguida como yo, Gen"
As I opened my room door I would always find her there, staring at me with those inquisitive googled eyes, a silent witness to my little-big childhood tragedies. "Your tortoise is dead, Gen", "You won´t pass your Maths exam, Gen", "You look so ugly with your new hair cut, Gen" - I could read her absent face on which you could see a certain delight in seeing others suffer. One year, at Carnival I dress up as a lady from ancient times and I put on a blue broad-brimmed hat. When I came back home, my stomach decided that the funny mix of sandwiches and pastries I had eaten at school, was too much for it and well, there´s no need to say what happen next. What a mess! And in front of the despicable lady in the painting! "Shame on you, Gen!", "You are six years old, already, Gen!", "You deserve it for pretending to be a distinguished lady like me, Gen".
El cuadro era obra del único aprendiz de pintor de la familia y creo que estuvo colgado en esa pared mucho antes de que yo naciera. Me contaron que ese óleo era una copia de un cuadro de Rubens y que la modelo, mi odiada "Ojos", era la cuñada del pintor, una tal señorita Suzanne Fourment. Vaya, ya sabía algo más de mi enemiga. Pasaron los años y con ellos nuestra inquina recíproca. Llegó un momento en el que ya le presté la misma atención que al paragüero. Y pasó más tiempo y mi entrada a la edad adulta significó decir adiós a muchas cosas, entre ellas a Suzanne. Si, Suzanne se nos fue de casa, pero esa es ya otra ( y larga ) historia. Pocos años después volví a encontrarla, esta vez en Londres y en su versión original, pero para mi no era la misma. La Suzanne que yo conocí tenía unos tonos más neutros y pardos. La que colgaba de la National Gallery era mucho más luminosa y su mirada era más dulce. Esta era una obra de arte, la que tuvimos en casa era tan sólo un ejercicio práctico de pintor amateur. El artista en ciernes ni tan siquiera se había molestado en copiar fidedignamente los colores del lienzo de Rubens y sin embargo, su cuadro, falto de técnica y demás, había logrado transmitirme una serie de emociones que jamás encontré en el original y es que para mi tan sólo hay y habrá una verdadera Suzanne Fourment, la que cada día, durante muchos años, me dió los buenos días al salir de mi habitación.
The painting was made by the only artist-to-be in the family and it had been hanging on that wall long before I was born. They told me that it was a copy from a famous Rubens canvas and that the model was the artist´s sister in law, a lady called Suzanne Fourment. At least I knew a bit more about my "enemy".Time went by and our reciprocal enmity faded away.I stepped into adulthood and I had to say goodbye to many things, Suzanne was among them. Yes, Suzanne left home but this is another ( and too long! ) story. A few years later I saw her again. It was in London and it was the genuine Rubens work, but it wasn´t the same for me. My Suzanne, the Suzanne I had met, had more neutral and brown tones. The one exhibited at the National Gallery had a different light and her eyes were sweeter. This one was a masterpiece, the one we had at home was just a practical exercise done by an amateur artist. The wannabe artist hadn´t even bothered in copying accurately the colours. However his painting, which lacked of skill, etc. had managed to transmit some sensations that I could never find in the original work. Yes, there will always be just a Suzanne Fourment for me. The one that had been saying hello to me every day, for many years, when I opened my room door.
"La otra ( para mi ) Suzanne Fourment" Rubens 1625 National Gallery de Londres
"The other ( for me ) Suzanne Fourment Rubens 1625 National Gallery London
Tanto le gustaba ese cuadro de Rubens a la pintora francesa Elisabeth Vigée Le Brun, que decidió hacerse un autoretrato a lo "Fourment".
French artist Elisabeth Vigée Le Brun, loved this Rubens canvas so much that she did her self-portrait striking a "Fourment" style pose.
Un libro que tengo pendiente de leer (¡y de comprar!): la vida novelada de dicha pintora.
A book I want to read ( and buy first! ), a novel about Vigée Le Brun life.